¿Qué rentabilidad debemos de exigir a la renta variable?

28/06/2011  |   Artículos   |   0 Comentarios  |  Etiquetas:

¿Qué rentabilidad debemos de exigir a la renta variable?
A la hora de afrontar cualquier inversión lo primero que hay que mirar es cuánto creemos que podemos ganar si las cosas salen bien y cuánto podemos perder si las cosas salen mal. Si creemos que las probabilidades de ganar son mucho más elevadas que las de perder, realizaremos una inversión y si fuera al revés buscaríamos otras alternativas.
En otras palabras, hay que analizar cualquier inversión desde la rentabilidad y el riesgo, sólo analizando bien ambas seremos capaces de conseguir buenas inversiones.
Lo primero que tenemos que aclarar es cuánta rentabilidad le debemos exigir a la renta variable. Para esto debemos ver cuál es la rentabilidad libre de riesgo, actualmente podemos conseguir un 3% comprando bonos del gobierno Alemán. Por tanto, cuando invertimos en bolsa debemos exigir más de ese 3% que conseguimos sin riesgo. ¿Cuánto más? No hay una regla clara, bajo mi punto de vista creo que hay que exigir por lo menos dos veces la rentabilidad sin riesgo, es decir, creo que a la hora de invertir en bolsa actualmente se debe de exigir cuando menos un 6%, es más, personalmente yo le exijo un mínimo de un 8%, ya que el 6% actual sale de que los tipos de interés están tremendamente bajos y cuando los tipos suban elegiré el más alto entre el 8% o el doble de los tipos de interés libros de riesgo.
Bien, ya sabemos que queremos ganar más de un 8%, y esto qué significa? Significa que si invertimos 100 euros en una acción y conseguimos un 8% de rentabilidad media a lo largo de los años, en aproximadamente 12 años habré doblado la inversión. ¿Os recuerda esto a algo? Si, efectivamente, es exactamente lo mismo que el PER que vimos en el pasado artículo.
Entonces, ¿qué relación hay entre el PER y la rentabilidad que exigimos a las acciones? Si yo soy accionista de una compañía que reparte todos los beneficios en dividendos y cotiza a PER 10 significa que la rentabilidad de mis acciones será de un 10% anual. La empresa vale 100 euros y genera 10 de beneficio, por lo que mi rentabilidad será de 10 dividido por 100 un 10%
Si el precio de la acción sube a 150 euros y los beneficios se mantienen en 10, el PER de esa compañía subirá a 15 (recuerdo que el PER mide cuantas veces la capitalización de la compañía engloba los beneficios de la misma, en este caso 150 entre 10). Si yo comprara esa acción a PER 15 y los beneficios se mantuvieran mi rentabilidad será de 10 dividido por 150 un 6,67%, lo que se queda por debajo del 8%
Por tanto, podríamos concluir que siempre querremos invertir en compañías que cotizan por debajo de un PER 12,5, éste múltiplo sale de dividir 100 entre la rentabilidad minima que exijo del 8%. Entonces invertir sería muy sencillo pues sólo tendría que buscar compañías que cotizan a un PER muy bajo e invertir en ellas y cómo podéis imaginar eso no funciona y eso no funciona porque cuando compramos una acción, no estamos comprando los beneficios pasados sino los futuros y estos pueden ser mayores o menores que los de años anteriores.
En el siguiente capítulo profundizaremos un poco más en esta relación entre PER y beneficios futuros, pero de momento si que es importante de que os quedéis con la idea de que en general invertir en compañías de PER bajo funciona si las compañías no caen en beneficio y que si invertimos en empresas con PER alto (históricamente a partir de 20 se considera alto) tendrán que incrementar mucho los beneficios futuros para que nuestra inversión de una buena rentabilidad.

Eduardo Cobián
Gestor independiente y experto en productos derivados sobre renta variable.
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