Inversiones: Valor, Precio y Beneficios

20/05/2011  |   Artículos   |   0 Comentarios  |  Etiquetas:

Desde estas líneas intentaré familiarizar al lector con el complejo mundo de las inversiones bursátiles, de los derivados y de la gestión de carteras de manera sencilla.
Mi objetivo es que cualquier persona con interés pueda entender la materia, independientemente de su formación.

Los inversores normalmente cuando hablan de bolsa suelen hablar de los precios de las acciones y suelen decir que tal acción está barata porque su precio ha caído mucho o que tal acción está cara porque su precio está alto comparado con las cotizaciones históricas de dicha acción.

Sin ánimo de desmerecer, creo que la mayoría de los inversores se fijan exclusivamente en los precios que ven en las páginas de los periódicos y se olvidan que detrás de ellos hay una compañía que está desarrollando un negocio y que serán los resultados que obtenga en este, los que determinen si la acción está barata o cara.
Para ganar dinero en bolsa lo importante es tener la capacidad para determinar si una acción está infravalorada o sobrevalorada. Una acción está infravalorada cuando el precio de la acción está por debajo del valor de la compañía y estará sobrevalorada cuando la cotización esté por encima del valor.

Por tanto, la clave es determinar el valor de la compañía. Si fuéramos capaces de calcular este valor de una manera infalible conseguiríamos ganar dinero de manera consistente. El problema es que el valor de la compañía estará determinado por sus resultados futuros y determinar cuales van a ser estos resultados de una manera precisa es muy difícil porque depende de muchos factores que no controlamos.
Por tanto, hay muchos teóricos que consideran que el mercado es aleatorio porque es imposible predecirlo y que por tanto, ganar en bolsa es equivalente a ganar haciendo apuestas en el casino. Es cierto que predecir el futuro es muy difícil y también es cierto que la bolsa tiene cierta similitud con el casino, pero creo que tenemos herramientas para poder calcular el valor de las compañías de manera adecuada y poder jugar una partida de póquer con diez cartas en la mano en lugar de cinco.

Para determinar el valor de una compañía primero tenemos que saber si es buena o mala y para saber esto, lo mejor es mirar el pasado de la misma.
Cuando cualquier empresa del mundo quiere cubrir un puesto contratando a alguien pide curriculums a los candidatos para ver qué han hecho en el pasado y que están haciendo en el presente y así determinar si pueden ser útiles para la empresa en el futuro. Con las empresas hay que hacer exactamente lo mismo y la manera más fácil de saber si una empresa es buena es mirando su pasado.
De manera sencilla podemos mirar qué beneficios ha obtenido en los últimos 5 o 10 años, si estos han ido creciendo y si parecen más o menos estables. Por supuesto hay muchísimas cosas importantes que hay que mirar: ventas, márgenes, deuda, caja, cash-flow, etc, etc. Aunque por ahora vamos a centrarnos en los beneficios.
Si una empresa ha tenido beneficio neto positivo en los últimos cinco o diez años y este ha sido más o menos creciente y cuando no ha crecido ha sido porque el contexto económico no era bueno, estaremos probablemente hablando de una buena empresa que podría ser susceptible de una inversión bursátil.

En este caso, lo importante es determinar una relación entre el precio de la acción y los beneficios de esa empresa. Una buena manera de empezar es tomando el beneficio neto del último año completo, dividiendo esa cifra por el número de acciones totales de la compañía, obtenemos el beneficio neto por acción. Si ahora tomamos el precio de cotización de esa acción y lo dividimos por el beneficio neto por acción, obtenemos lo que en el argot financiero se denomina PER (Price Earnings Ratio).
El PER es el número de veces que el precio de una acción engloba sus beneficios. Un PER 5 significa que la acción cotiza 5 veces sus beneficios, es decir, si durante 5 años esa empresa consigue los mismos beneficios y paga a los accionistas el 100% de los mismos en forma de dividendos, en 5 años habrán recuperado el 100% de su inversión, lo cual es una rentabilidad de casi el 20% anual.

En el próximo artículo escribiré sobre qué rentabilidad debemos exigir a la bolsa para relacionarlo con el PER de las compañías y también veremos qué quiere decir que el PER de una compañía sea alto o bajo.

Eduardo Cobián
Gestor independiente y experto en productos derivados sobre renta variable.
Puedes seguir la evolución de mi SICAV y leer mis opiniones en www.mavercapital.es